LAS VERGÜENZAS DE ARTUR MAS

No es la primera vez, ni la última, que un político juega al despiste, engañando, no sólo a la opinión pública, sino a sus rivales políticos y a la ciudadanía en general. En el pasado, políticos como Hitler o Chávez ya se hicieron con las riendas de sus respectivos países con la excusa de defender a su país del enemigo exterior. Ahora bien, ¿qué está pasando en Cataluña?¿Estamos ante un problema nacional o internacional?

El problema viene de lejos, Cataluña nunca fue una nación, nunca tuvo otro rey que no fuera el de la corona de Aragón o el de España. Por tanto estamos ante un problema estrictamente nacional. El Derecho Internacional en sus principios deja claro que la libre determinación de los pueblos o autodeterminación es el derecho de un pueblo a elegir sus propias formas de gobierno. El derecho internacional hace referencia a la palabra “pueblos”. ¿Existe un pueblo catalán?

Es innegable que los catalanes tienen una serie de cualidades que les diferencian del resto de compatriotas, como es la lengua catalana, que no deja de ser una lengua romance proveniente del latín como el español. Políticamente, Cataluña no existió como entidad política independiente, es decir, nunca fue un estado, sino una región importante del Reino de Aragón, que como todos aprendimos en el colegio, con el Reinado de los Reyes Católicos (Isabel de Castilla y Fernando de Aragón) se unieron los dos reinos (año 1469), formando una única corona y un único estado, España. Está unión supuso la creación del primer estado moderno. No hay que olvidar que está unión de reinos tuvo detractores, especialmente en el reino de Aragón, al perder poder la nobleza en beneficio de la centralidad de Castilla.

No fue hasta 1640 la primera sublevación catalana, en consecuencia al rechazo catalán y Portugués  a la Unión de Armas, proyecto del valido del rey, el Conde Duque de Olivares, proyecto por el cual, tanto catalanes como portugueses, debían aportar hombres y dinero, para soportar la guerra con Francia. Revuelta que, podría decirse, fue dirigida por la nobleza catalana para mantener su estatus económico,  en detrimento de la centralidad del estado, y así mostrar su descontento por la larga guerra contra Francia. Todo esto desencadenó la pérdida de Portugal, y la pérdida del Rosellón a manos de los franceses.

Tras la muerte de Carlos II El Hechizado (último rey de los Austrias), tuvo lugar la Guerra de Sucesión a la corona española, dos bandos enfrentado, la Casa de los Borbones, con el apoyo de Francia, y la Corona de los Habsurgo o Casa Austriaca. La guerra provocó la desintegración del modelo federal o de monarquía compuesta que habían mantenido los Austrias, dejando de existir la Corona de Aragón. Destacar que en la Guerra de Sucesión fue, en cierto modo, una guerra civil a nivel nacional, en la que la zona de Cataluña apoyó a los Austrias.

No sería hasta los años 30 del S.XX cuando tuvieron lugar los primeros sucesos nacionalistas e independentistas catalanes, que fueron simultáneos. El primero, tuvo lugar el 14 de Abril de 1931, que tras las elecciones municipales, ganó Esquerra Republicana de Cataluña con una amplia mayoría. Ese mismo día Francesc Maciâ, líder de Esquerra, salió al balcón del Ayuntamiento de Barcelona y proclamó, en nombre del pueblo catalán, el Estado Catalán, bajo la denominación de la República Catalana.

Sólo tres días más tarde el Gobierno provisional de la Segunda República española se entrevistó con Maciá en Barcelona, llegando a un acuerdo por el que Esquerra Republicana de Cataluña renunciaba a la república catalana, a cambio del compromiso del gobierno provisional de presentar, ante las futuras  Cortes Constituyentes, un Estatuto de Autonomía que decidiera la propia Cataluña.

Posteriormente tras la aprobación de la constitución de 1931, el Estatuto respondía a un modelo de estado unitario y no federal.

Todo esto desembocó en que el 6 de Octubre de 1934 en Barcelona,  debido a la inestabilidad política y debilidad de la Segunda República se proclamase el Estado Catalán. No duró mucho la fiesta, ya que, al día siguiente, las tropas al mando del General Balet entraban en el Palacio de la Generalitat deteniendo a Luís Companys, presidente de la Generalitat y a su gobierno. Por tanto, podemos decir que el problema independentista que hoy día ocupa las portadas de los periódicos y las tertulias de los medios de comunicación, no deja de ser un problema interno de España y no de dos naciones enfrentadas, como pretender hacer creer los independentistas.

Con la llegada de la democracia y el café para todos, se permitió otorgar de nuevo la autonomía a las CC.AA, con ventajas para Cataluña, otorgaba competencias y un nivel de autonomía sin precedentes. Que, posteriormente, se han venido incrementando con los gobiernos venideros.

Recientemente hemos podido comprobar que lo que decía el Señor Artur Mas “España nos roba”, refiriéndose de modo despectivo al modelo de reparto en la financiación de las CC.AA, (reparto que consagra el principio de solidaridad en la CE el Artículo 138), es totalmente falso, ya que Madrid es la Comunidad Autónoma que más aporta y que menos recibe, más del doble que Cataluña (19.015 M frente a los 7439 M). Cifras que en saldos per Cápita dejan a Madrid perdiendo casi 3000 M al año, y a Cataluña sólo 984. Por tanto, ¿qué podemos esperar de un dirigente contrario al principio de solidaridad entre regiones y contrario a la propia Constitución española?

Ahora el desafio soberanista continuo con la consulta del pasado 9 de Noviembre del 2014, que no es comparable con que hubo en Escocia, que sí contaba con la aprobación del Gobierno de David Cameron. Por tanto, la consulta es totalmente alegal. En primer lugar, esto es así, porque la Constitución Española sólo prevé la vía del Referéndum (Artículo 92 CE). En segundo lugar, de celebrarse una votación sería abierta a todos los ciudadanos (Artículo 92.1 CE), no sólo a los censados en Cataluña como pretende Artur Más.

En Tercer lugar, sólo puede ser convocado por el Rey, mediante propuesta del Presidente del Gobierno, con la autorización previa del Congreso de los Diputados (Artículo 92.2 CE). Así mismo, Artur Mas ha convocado la consulta sin autorización del Congreso y sin tener competencia para ello. Igualmente, la consulta es sólo una farsa y un gasto innecesario, otro error más equiparable al de las delegaciones comerciales que ha abierto por medio mundo, a las que denominan “embajadas” sin serlo.

Por otro lado, habría que esperar para analizar los resultados de tal consulta. Lo sondeos estiman que sería un auténtico fracaso, ya que, ¿con qué criterios se va realizar la consulta si no hay un procedimiento legal para hacerla? ¿Qué mayoría sería suficiente para declarar la independencia? ¿Qué sucederá con Cataluña si realmente se pone en funcionamiento este desafío de envergadura? Estamos ante una auténtica caja de sorpresas, ante una incertidumbre total en todos los aspectos. Aunque las consecuencias podrían ser las siguientes:

Artur Mas se enfrentaría a un delito muy grave de orden público, el de sedición (Artículo 544 y SS), al impedir la aplicación de las leyes españolas o de cualquier autoridad superior en el ejercicio de sus funciones, o con la negativa a cumplir una resolución del TC. Induciendo como principal actor del delito que sería castigado con la pena de prisión de ocho a diez años, y con la de diez a quince años, si fueran personas constituidas en autoridad. El actual presidente de la Generalitat se podría enfrentar a una pena de quince años, además de una inhabilitación absoluta por el mismo período de tiempo.  También, podría enfrentarse a un delito de conspiración, provocación y proposición de sedición, por el cual sería castigado con una pena inferior en uno o dos grados a las anteriores, si no se llega a producir la sedición. En caso contrario cumpliría la pena íntegra el artículo 545 del CP.

No obstante, el Articulo 155 de la CE deja claro que si una Comunidad Autónoma no cumpliere las obligaciones que la Constitución u otras leyes le impongan , o actuare, y cito textualmente “ de forma que atente gravemente al interés general de España”, el Gobierno , previo requerimiento al presidente de la Comunidad Autónoma (Artur Mas) y, en el caso de no ser atendido, con la aprobación por mayoría absoluta del senado, podrá adoptar las medidas necesarias para obligar a  aquella al cumplimiento forzoso de dichas obligaciones o para la protección del mencionado interés general. Además, el Gobierno podrá dar instrucciones a todas las autoridades de las CC.AA para la ejecución de las medidas, lo que sería una intervención directa del mismo sobre Cataluña.

En última instancia, el Artículo 8 de las Constitución, deja como último recurso el comodín de las FF.AA, constituidas por el Ejército de Tierra, la Armada y el Ejército del Aire, que tienen como misión garantizar la soberanía e independencia de España, defender su integridad territorial (Indisoluble unidad de la nación española, Artículo 2 CE) y el ordenamiento constitucional.

Ya en 1984, el fiscal del Estado presentó una querella contra Pujol y otros responsables de la Banca Catalana por haberla esquilmado y usar fondos del propio banco para promover la independencia. Treinta años más tarde vemos al señor Pujol hablando de su fortuna en Andorra en el Palau de la Generalitat. ¿Por qué el señor Mas no conoce la actividad del Sr.Pujol en Andorra? Si el CNI lo sabe desde el año 82. Zapatero y Aznar no dijeron nada sobre la fortuna de los Pujol, ¿sería porque utilizaban al partido de Pujol como partido visagra?

Realmente todo este tema independentista es una cortina de humo para cubrir su inmunidad y eludir responsabilidades por sus patrimonios ocultos, alejando la opinión pública de los Pujol y centrándola en la Independencia. ¿Por qué el señor Artur Mas no se preocupa en conseguir más privilegios para los catalanes, más ventajas fiscales? En el ámbito legal podemos ver como en Cataluña hay transferencias penitenciarias,  y procesos en catalán, lo que crea dificultades para la armonización legal, especialmente a los abogados que vienen de otras provincias a litigar a Cataluña. Esto constituye un menoscabo del derecho a la defensa, a pesar de que haya traducciones, la traducción implica obviar partes y errores.

Rajoy debe dejar de perder el tiempo, hablar claro, aplicar el Artículo 155 de la CE si es necesario y buscar el apoyo de Pedro Sánchez. Este apoyo implicaría poder ver de qué lado se posiciona Podemos, si en de los independentistas o el de la unidad nacional. Sería una interesante estrategia política de los populares que podrían debilitar al bloque de la Izquierda y recuperar un importante número de votos, fortaleciendo a ciudadanos y un hipotético bloque de unidad nacional.

Como viene siendo tradición en la historia catalana, la burguesía y las élites tratan de seguir manteniendo su posición económica privilegiada y dominante. La quieren mantener a toda costa, ya sea engañando a los catalanes, chantajeando al Gobierno español, y poniendo a los ciudadanos de Cataluña en graves riegos políticos y económicos. Recordemos que la independencia sacaría a Cataluña de la UE y tendría que emitir una moneda propia fuera de euro. Así como un más que probable veto español a un hipotético intento catalán de volver a entrar en la UE.

Alea jacta est (“la suerte está hechada”) Julio César

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *