DENEGADO EL TERCER GRADO A ISABEL PANTOJA CUANDO REÚNE TODAS LAS CONDICIONES

Isabel Pantoja, artista conocida por todos que cumple condena de dos años por blanqueo de capitales en la prisión de Alcalá de Guadaira (Sevilla), le ha sido denegado el tercer grado penitenciario que le permitiría acceder a un régimen abierto tanto por sus circunstancias personales como penitenciarias, así como su plena capacidad para llevar a cabo un régimen de vida en semilibertad (Artículo 102.4 Reglamento Penitenciario). En primer lugar decir que la ley está escrita, pues conlleva un principio de legalidad innato. Lo que no se puede hacer es que la ley diga una cosa y se haga otra, es decir, si la ley permite a un preso salir en este régimen de semilibertad si se cumplen unos requisitos, ¿Porqué no se permite a Isabel el acceso a este régimen?; Isabel Pantoja ha cumplido más del 25% de su condena, ha sido condenada por un delito de los menos graves, ha pagado con creces su responsabilidad civil, tiene un entorno familiar que la necesita, recordemos que su madre es una persona dependiente. Por tanto estamos ante una clara discriminación por parte de la junta de tratamiento, cuya directora ha actuado de forma gravísima (seguramente de forma sectaria) al cambiar su voto tras quedar en empate la votación inicial. ¿Puede dormir bien la directora de la junta de tratamiento por las noches sabiendo que por su culpa una persona va a seguir sin su libertad, cumpliendo todos los requisitos para el tercer grado y de forma contraproducente tanto para ella como para su entorno social y familiar? ¿Hasta cuándo vamos a tener que seguir aguantando el comportamiento punitivo de los funcionarios de prisiones?, ¿Quién les da derecho a poder decidir al libre albedrío sobre la libertad de una persona?.

Creemos que se está incumpliendo el artículo 72.4 de la LGP, se está manteniendo a Isabel en un grado inferior cuando la evolución de su tratamiento ha sido muy favorable y lo contrario sería contraproducente, además, se ha confirmado que Isabel no recibió ningún trato de favor. El propio Ministerio del Interior ha tenido que hacer públicas las conclusiones de la investigación abierta sobre los supuestos tratos de favor a la interna denunciados por los funcionarios de la prisión que los inspectores han acreditado que no existieron tales  privilegios. Lo único que buscan los funcionarios es una paga extra saliendo en programas del corazón o concediendo alguna entrevista, sin importarles que los derechos de una persona se están violando sin poder acceder a su libertad.

Ha tenido que ser el propio ministro de interior, Jorge Fernández Díaz, que ha insistido en que no hay en absoluto ningún dato que pueda confirmar que haya trato de favor a Isabel, sino todo lo contrario. Isabel ingresó en prisión el 21 de noviembre, con lo que ha cumplido la cuarta parte de la condena, además de haber tenido una conducta ejemplar como interna, se ha arrepentido de los hechos, nos parece hiriente que se le niegue el tercer grado.

Se está prescindiendo de la reinserción de la reclusa de forma clara y manifiesta; el artículo 72.4 de la Ley General Penitenciaria es claro, “En ningún caso se mantendrá a un interno en un grado inferior cuando por la evolución de su tratamiento se haga merecedor a su progresión”; pensamos que para Isabel es contraproducente continuar en prisión y merece un tercer grado en régimen de semilibertad, ya que va en contra de su reinserción (reinserción muy discutible si en esta clase delitos económicos requiere una equiparable a reinserción a la de otros delitos más graves).

Se debería realizar un nuevo criterio de clasificación, creemos que el régimen más adecuado para Isabel sería el tercer grado, la Junta de Tratamiento no ha valorado de forma correcta la personalidad, el historial individual, familiar, social y delictivo de Isabel, la duración de su pena (2 años, mínimo para entrar en prisión, siempre y cuando se tengan antecedentes penales), creemos que el tercer grado sería un éxito para el tratamiento de Isabel; por otro lado creemos que no se ha realizado bien la clasificación que exige el Artículo 102 del Reglamento Penitenciario, quedando al libre arbitraje de la directora para su rechazo (cosa que nos parece contrario a toda lógica e incluso posiblemente contraria a derecho).

En definitiva creemos que se debería aplicar a Isabel una de las nuevas medidas sustitutivas a las condenas inferiores a 3 años de prisión (como por ejemplo un arresto de fin de semana o una multa, así como trabajos en beneficio de la comunidad). Hay que tener muy en cuenta que Isabel Pantoja carecía de antecedentes penales y que se la acusó de un delito “no continuado”.

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